Durante estos días un ser se ha ganado un puesto en mi Olimpo de ídolos.
A los nombres de Federer, Carles Puyol, Tarkovsky, bueno muchos directores y otras gentes, se ha sumado un nuevo miembro:
El ratón que visita el piso de amigo. Es capaz de esquivar trampas, comerse la comida de dichas trampas y cuando hay tiras de pegamento, no salir hasta que se sequen. Ha ganado tanta experiencia como ladrón que en breves se esconderá entre las sombras. También sale de la cocina para ver películas, por eso me cae bien. Es duro de roer.
Tanto él como yo hemos convenido que es un gran ratón y que merece todos nuestros respetos.
A los nombres de Federer, Carles Puyol, Tarkovsky, bueno muchos directores y otras gentes, se ha sumado un nuevo miembro:
El ratón que visita el piso de amigo. Es capaz de esquivar trampas, comerse la comida de dichas trampas y cuando hay tiras de pegamento, no salir hasta que se sequen. Ha ganado tanta experiencia como ladrón que en breves se esconderá entre las sombras. También sale de la cocina para ver películas, por eso me cae bien. Es duro de roer.
Tanto él como yo hemos convenido que es un gran ratón y que merece todos nuestros respetos.
