Faraday, Hole, Nikè, Silvio, Radiovid V, N_Raist y alguno más que me dejo; yo de verdad que os agradezco el análisis y las explicaciones que estáis dando. Sé que cuesta mucho defender según qué cosas en según qué tiempos, pero lo que estáis diciendo os acerca mucho, todo lo que se puede creo yo, a la verdad.
Mamadou, me sabe mal tu reacción; primero porque me pareces un tipo muy ingenioso y divertido y, segundo, porque no dudo que estás igual de jodido por el estado que cualquier catalán, probablemente más; pero permíteme que te diga que tú no amas a España, tu amas a tu España, a la que te has imaginado o a la que has leído en libros de historia muy antigua. La España real de hoy la aborreces, porque está llena de un montón de cosas que no te gustan y que, curiosamente, has glosado con inusitada precisión: podemitas, snobs, catalanes, terroristas y seres de luz (esta me llama la atención: no seas tan duro contigo mismo, eres un tipo indudablemente inteligente). Tu discurso es el quien piensa que la España de hoy está llena de malos españoles, y es el discurso que explica por qué hay gente que odia a los catalanes pero que quiere obligarlos a seguir siendo españoles. En realidad, no es que quieran obligarnos a ser españoles, quieren obligarnos a ser buenos españoles, quieren educarnos: cantando el himno, sin hablar catalán, siendo del Madrid (o del Espanyol, quizá), dando dinero a espuertas en lugar de ser unos tacaños y diciendo pantumaca en lugar de pa amb tomàquet; pero de eso no hay, y no lo va a haber, salvo a través de una limpieza étnica. Así que me temo que o se van acostumbrando, o su funcionamiento social en la España del Siglo XXI se me antoja bastante arduo.
Que reciba alguien como Fara, con el discurso ideológicamente tan claro que tiene me parece de traca.
Mamadou, me sabe mal tu reacción; primero porque me pareces un tipo muy ingenioso y divertido y, segundo, porque no dudo que estás igual de jodido por el estado que cualquier catalán, probablemente más; pero permíteme que te diga que tú no amas a España, tu amas a tu España, a la que te has imaginado o a la que has leído en libros de historia muy antigua. La España real de hoy la aborreces, porque está llena de un montón de cosas que no te gustan y que, curiosamente, has glosado con inusitada precisión: podemitas, snobs, catalanes, terroristas y seres de luz (esta me llama la atención: no seas tan duro contigo mismo, eres un tipo indudablemente inteligente). Tu discurso es el quien piensa que la España de hoy está llena de malos españoles, y es el discurso que explica por qué hay gente que odia a los catalanes pero que quiere obligarlos a seguir siendo españoles. En realidad, no es que quieran obligarnos a ser españoles, quieren obligarnos a ser buenos españoles, quieren educarnos: cantando el himno, sin hablar catalán, siendo del Madrid (o del Espanyol, quizá), dando dinero a espuertas en lugar de ser unos tacaños y diciendo pantumaca en lugar de pa amb tomàquet; pero de eso no hay, y no lo va a haber, salvo a través de una limpieza étnica. Así que me temo que o se van acostumbrando, o su funcionamiento social en la España del Siglo XXI se me antoja bastante arduo.
Que reciba alguien como Fara, con el discurso ideológicamente tan claro que tiene me parece de traca.
