19-02-2018, 02:30 PM
(19-02-2018, 11:18 AM)Faraday Wrote: No sé hasta qué punto voy a desbarrar, ya que no tengo construido el post previamente en mi cabeza como en la mayoría de ocasiones (soy de esas personas que piensan antes de escribir, rara avis). Aviso y añado que todo lo que voy a decir es fruto de mi opinión y observación, no fruto de un análisis ni mucho menos.
En primer lugar, creo que el contexto socioeconómico tiene mucho que ver con la nueva visión o concepción de la izquierda por parte de la gente. Tenemos a jóvenes criados mayoritariamente entre algodones (aunque sean de clase media-baja, ni comparación con la posguerra), defendiendo una doctrina que predica La Bondad: igualdad, derechos, solidaridad, atención a necesitados... en definitiva, atraídos por su carácter moral. Ellos se han criado en un entorno cómodo y favorable y entienden que la izquierda pretende que eso sea extensible a toda la gente. Con la pobreza educativa, la difusión en los Mass Media, internet y, por qué no negarlo, las deliberadas intenciones políticas de los partidos que se autodefinen de "izquierdas", es normal encontrar muchos jóvenes a priori con formación superior, frecuentemente de corte social (médicos, profesores, estudiantes de derecho/económicas, psicólogos) aferrados a esta ideología. ¿Por qué? Pues evidentemente, porque es el Bien. No les interesa los aspectos sociales, la evolución histórica, el debate económico, hacer autocrítica sobre de verdad esta nueva izquierda es la izquierda que defienden... es el Bien vs el Mal.
Aquí es cuando se abre la brecha entre la tolerancia y los mequetrefes ignorantes, llegando al punto clave y que para mí es el gran pecado de esta izquierda: La superioridad moral. Al ser defensores de el Bien, caen en los habituales argumentos y falacias apelando al carácter del individuo: juicios morales de dudosa construcción, fomentar el sentimiento de culpa, censurar (sí, la izquierda censura) en base a sus principios, los discursos condescendientes... etc. Es lógico desde un punto de vista tan reduccionista y sencillo como el suyo: "yo quiero que todos vivan como yo viví, y he de "luchar" por ello. Contra el Mal (la derecha opresora) y sus acólitos. Porque yo soy un adalid del Bien y buena persona". En este camino ignoran básicamente dos cosas fundamentales: cómo funciona el mundo, y cómo se comportan sus líderes. Viven una especie de utopía intelectual donde con ganas y afán cualquier cosa es posible, y todo el mundo resultará feliz, pero esto no se logra porque terribles villanos que se aprovechan de las circunstancias actuales lo impiden.
A continuación viene la mayor perversión de todas, en un afán de llevar el mensaje de libertad a un extremo dantesco, los dirigentes políticos entienden que ese "todos" son unos pocos: minorías desfavorecidas con las que apelar al corazón de sus votantes. Gays, inmigrantes, deshauciados, feministas... colectivos que sin duda merecen atención y protección, pero no en primer lugar y a toda costa. Esta nueva izquierda olvida de donde viene, de una clase obrera de posguerra, de huelgas en fábricas, de palizas en manifestaciones, de oposición al Régimen que con tanto descaro mentan constantemente desde su Iphone. Y, aquí está la trampa, han olvidado a toda esa gente. Los abuelos quizás voten por costumbre, pero la franja de 40-60 aún no chochea, y si está votando a partidos como Podemos es por castigo al PP, no por sentirse acogidos. Éstos han olvidado (o convenientemente ignorado) al frutero, a los bares de barrio, a las fábricas depuradoras de agua, a la clase que mueve este país. Dónde está la izquierda tirándose a la calle para pedir esa reforma de autónomos tan necesaria que aprieta (pero no ahoga, he aquí el quid de la cuestión) a la clase media. Dónde están para pedir un pacto de educación. Dónde están para acabar con la insostenible situación de los hospitales. Ni están, ni se les espera, porque es más fácil culpar al PP, y porque a fin de cuentas son (somos) una generación blanda criada entre paños. Qué sabe Rita Maestre, Beatriz Montero o Espinar de dormir rodeado de ratas? Qué saben de tener que alfabetizar una población entera en cosa de 20 años? Con qué derecho se atreven a esgrimir la bandera del Bien y hablar de #lagente cuando en cosa de 4 años han caído en el sucio corro de Twitter, la Sexta, la guerra contra el PP y poco más? En fin, para qué seguir, creo que me entendéis.
Cuando esta es la cabeza visible de un movimiento (podría escribir un texto análogo con el feminismo), ¿qué cabida tiene un ingeniero hablando de la productividad de la energía "limpia", cuando es más fácil gritar "NUCLEAR NO" y "VIVA LA SOLAR" sin saber siquiera la eficiencia de un panel solar? ¿Qué cabida tiene un economista diciendo que X medidas populistas no se pueden implantar cuando te gritan "ESTO SALE DE DETENER LA CORRUPCIÓN"? Lo respondo yo, ninguna. Porque la triste verdad es que interesa más la guerra que las soluciones, y siendo ya cínico (o realista), interesa más lo personal que lo común. Recordemos, ellos esgrimen el Bien, pero no son el Bien. Esto todo hablando de la élite de izquierdas en España, os dejo que hagáis vosotros el ejercicio de bajar a nivel autonomías y ayuntamientos
Está claro que hay muchísima gente con pensamientos de izquierdas cabales, no estoy acusando a nadie, antes de que vengáis con el "pues yo mimimimi". Mismamente en materia de educación social, soy lo más progresista e izquierdoso que os podáis echar a la cara, pero no me identifico en absoluto con los adláteres de la justicia social que me tildan de segregador cuando pongo sobre la mesa que no todos los alumnos son iguales ni deberían tratarse como tal. Algo que está contemplado como "atención a la diversidad", pero que para ellos es "atención a cierta diversidad". Ya sabéis como va esto. Para qué caer en la redundancia. Sin embargo, la realidad es que ellos ganan, y yo no. Ganan porque están apoyados por una masa de gente (análoga a los votantes borregos del PP, ouch),que solo quieren sentirse bien consigo mismos, abrazando una ideología que los sitúa entre la Buena Gente. A pesar de no tener ni puta idea de cual es esa ideología, o de lo que promulga.
Diría que nos han tocado vivir tristes días, pero no sería justo. La sociedad, a fin de cuentas, en pleno s. XXI, ha llegado a un punto en el que la vida es cómoda, fácil y nos da oportunidades a mí y a los míos. Con no atender a los medios, ni a internet, puedo vivir con este circo de mamarrachos alrededor y aún así medrar y ser feliz. Hace ya años que cambié la mala sangre por desidia, las discusiones por "etiquetado y al armario", la angustia de ver a analfabetos funcionales y fariseos copar el timón de las naves políticas que pretenden gobernar España. Porque, a fin de cuentas, yo soy una polilla perdida en una tormenta, dándome más importancia de la que nunca tendré. Lo cual, por supuesto, no me impide describir el cuadro con una precisión, a mi juicio y el de muchos de mis oyentes, bastante acertada.
Bastante flojo. No van por ahí los tiros.
(19-02-2018, 01:11 PM)Faraday Wrote: No, no. No digo que no exista. Digo que convenientemente es ignorado. Y vuelvo a mi premisa inicial, ya no estamos en la época (que recalco y repito, no vivieron) de Franco, la República, la lucha de clases y demás.
Lo de Franco y la República es una pesadez, son tan idiotas que no se dan cuenta de que esa República que defienden era burguesa y que la izquierda quería destruirla. Ningún marxista/anarquista con cerebro puede defender la II República.
La lucha de clases es otra cosa. Eso existe desde el Neolítico y siempre existirá. Precisamente la izquierda está en la mierda porque pasa de la lucha de clases. Ahora sólo le importan las minorías, han pasado de Marx/Bakunin a Angela Davis.
(19-02-2018, 01:11 PM)Faraday Wrote: Estamos en otro contexto socioeconómico al que no saben (o quieren) adaptarse.
Todo lo contrario. El problema es que se han adaptado, es decir, se han vendido al sistema. Es lo que decía antes, ahora pasan de la lucha de clases.
(19-02-2018, 01:11 PM)Faraday Wrote: Me gustó una frase que oi a Anguita en una entrevista, que decía algo asi como "si X (un republicano que habían nombrado para argumentar cualquiera de sus historias) viviese y viese este tipo de jóvenes de izquierdas de ahora les daría dos sopapos". Me pareció terriblemente ilustrativo.
Si Anguita habló de un republicano no era de izquierdas. Creo que habló de Durruti (anarquista). Durruti habría fusilado a los izmierdistas actuales.

