Adivinad quien se me plantó en mi casa a pedirme perdón a lágrima viva y a decirme lo especial e importante que soy en su vida. Al final acabamos como dos gilipollas llorando abrazados.
Yo la quiero mucho, pero sus episodios depresivos me están pasando factura y cada vez tengo menos fuerzas para seguir con esa montaña rusa que tiene por estabilidad emocional.
Yo la quiero mucho, pero sus episodios depresivos me están pasando factura y cada vez tengo menos fuerzas para seguir con esa montaña rusa que tiene por estabilidad emocional.
[img]https://i.imgur.com/gzkuJZI.png[/img]
